lunes, 7 de marzo de 2011

Restauración del monumento a Nicolás Bravo, en Chilpancingo

Este mensaje (boletín y fotografía) nos llego desde la semana pasada. Perdón por el retraso!!!!


BOLETÍN DE PRENSA
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Se restaura monumento de Nicolás Bravo.
El Patronato ProCultura de Chilpancingo, A. C., en coordinación con el H. Ayuntamiento de Chilpancingo, financia la restauración del monumento ecuestre del Gral. Nicolás Bravo ubicado en la glorieta del acceso norte a esta ciudad capital, en la avenida Insurgentes.
Nicolás Bravo Rueda, “Benemérito de la Patria” por decreto del Congreso general del año 1822, es uno de los personajes más importantes de la historia del estado de Guerrero y de la República Mexicana. Originario de Chilpancingo, luchó en la Guerra de Independencia en la que, entre otras acciones, allanó el camino de la insurgencia hacia la Montaña en el verano de 1811; amplió el dominio insurgente en Veracruz en donde venció a los realistas en San Agustín del Palmar, en 1812; resistió airosamente el sitio en Coscomatepec, en 1813; mantuvo viva la rebelión en la Tierra Caliente y la Sierra de Chilpancingo entre 1814 y 1817; fue hecho prisionero y sujetado con grillos por el gobierno virreinal y, cuando salió de la cárcel, se unió al ejército trigarante y extendió la lucha independentista por los actuales estado de Puebla, Tlaxcala e Hidalgo, en 1821.
Al lograrse la Independencia, Nicolás Bravo participó activamente en la conformación de la Nación Mexicana, pugnando por un gobierno republicano. Así, fue integrante de la Segunda Regencia contraria a Agustín de Iturbide, miembro del Supremo Poder Ejecutivo mientras se redactaba la Constitución de 1824, tres veces presidente interino o sustituto de la República Mexicana, en 1839, 1842-1843 y 1846, y dos veces vicepresidente, en 1824-1828 y 1846. También, fungió como comandante general y gobernador del departamento de México en 1846, como gobernador del estado de Puebla en 1848, y fue uno de los principales promotores de la creación del estado de Guerrero cristalizada en 1849. Defensor de la soberanía mexicana, tomó las armas en contra de la intervención norteamericana, en 1847, con el cargo de general en jefe del ejército de Oriente de la línea de Mexicalcingo, Churubusco y San Antonio así como comandante militar del Castillo de Chapultepec, en 1847.
En honor a Nicolás Bravo, a su padre Leonardo y a su tío Miguel, ambos “Beneméritos de la Patria en grado heroico”, así como a sus tíos Víctor y Máximo, todos insurgentes en la lucha en contra del dominio español, nuestra ciudad de Chilpancingo se llama “de los Bravos”, por decreto del Congreso Constituyente del 28 de febrero de 1824.
Debido a esas consideraciones, como un justo reconocimiento a un personaje que dedicó su vida a nuestra nación, el Patronato ProCultura de Chilpancingo vio la necesidad de preservar su memoria y difundir su conocimiento. Como primera medida propuso, impulsó y aporta recursos para la limpieza de su estatua. Dicho trabajo, es realizado por el restaurador Vicente González Olvera.