domingo, 17 de febrero de 2013

¿Guerrero Seguro?

Yo, ciudadano
Seis turistas españolas II: ¿Guerrero seguro?
Gustavo Martínez Castellanos
La captura de seis de siete de los agresores sexuales de las turistas españolas en las inmediaciones de Acapulco y la Costa Chica de Guerrero ha dado como resultado muchas reacciones y muchas lecturas. Éstas son algunas de ellas.
Como cuando Guerrero fue catalogado el estado más violento de México y el gobierno estatal hizo el anuncio de la creación de una Secretaría de Cultura, en esta ocasión hizo el anuncio de que se gastarán tres millones de pesos más en promocionar el turismo en Acapulco. Que ambas cosas tengan el mismo objetivo promocional nos dejan ver que este gobierno continúa con la práctica de intentar minimizar los grandes problemas estatales a través de golpes mediáticos.
Es plausible cuando las policías de los tres niveles de gobierno se unen y ofrecen resultados favorables. Lo malo es que sólo lo hagan cuando los agraviados son miembros de las clases alta y política, y extranjeros. En México, no cabe duda la justicia es selectiva.
Véase el caso Cassez.
Que la violencia en Guerrero no se acaba con la captura de los seis violadores de las turistas españolas lo demuestran dos hechos colaterales: el primero tiene que ver con el anuncio de tregua y de concordancia mutua entre los grupos de autodefensa y las policías comunitarias de un diferendo que estuvo en poco de escindirlos. El otro es el hecho de que otras comunidades de la Costa Chica ya están formando grupos de autodefensa.
Un tercer aspecto se observa en el hecho de que en la Colonia Bonfil de la zona de Barra Vieja, en donde desafortunadamente fueron violadas varias turistas (mexicanas y españolas), los vecinos también han armado grupos de autodefensa pero también para evitar que ingresen a sus vecindarios las policías. De esa forma, en pocas semanas, casi toda la franja de la Costa Chica podría estar en manos de estos grupos que han demostrado su eficacia en la defensa de la vida y de los bienes de sus conciudadanos.
Esa eficacia demuestra dos cosas: que la delincuencia que los primeros grupos de autodefensa desterró de sus territorios se está moviendo hacia otros poblados; es por ello que éstos también se están armando para evitarlos y expulsarlos. Si este fenómeno adquiere el “efecto dominó” para el día de las madres, en Guerrero, todos nos saludaremos armados y encapuchados en la defensa de nuestras familias y de nuestros bienes.
Así, vemos que el impacto mediático de la aprehensión de los violadores de las seis turistas españolas es sólo un vano esfuerzo -aislado e ineficaz- para calmar los ánimos de un estado lacerado por la inseguridad y, que, anunciar tres millones de pesos más para promocionar al turismo -después de haber financiado la serie Gossip Girl Acapulco- sólo da cuenta de la superficialidad con la que este gobierno se toma el problema.
Sus intereses parecen estar más centrados en hacer rentable el nicho turístico de Acapulco que en atender los graves problemas que sufren el resto de la ciudad y el estado.
Es posible que la vecindad del hombre más rico del mundo en nuestro solar obligue a este gobierno a emitir una atmósfera de glamour y confort a su paso. O a generar las condiciones para que sus negocios sean más rentables.
Si la cosa es así, ya podremos esperar sentados a que Guerrero algún día sea seguro.
(Ayer, 13 y hoy, 14 recordamos a Ignacio M. Altamirano y a Vicente Guerrero.)
Nos leemos en la crónica gustavomcastellanos@gmail.com

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