jueves, 18 de abril de 2013

Sobre la Cultura en Guerrero y el IGC


Yo, ciudadano
El IGC: diferencias
Gustavo Martínez Castellanos
A petición de algunos lectores hago la siguiente aclaración con referencia a mi texto “IGC: insistencias”: el problema “Citlali Guerrero” no es personal; es profesional.
Desde hace quince años esta persona ha desviado recursos, ha manipulado, ha mentido y ensuciado -junto con su esposo, Jeremía Marquines, José Dimayuga y otros- el ámbito oficial de la cultura en Guerrero; primero bajo la protección de López Rosas, ahora con la de Ángel Aguirre; pero siempre con la del PRD del que son producto.
Desde que fue director de cultura con López Rosas, Dimayuga ha querido imponer esta visión: “Los recursos de cultura son para que los creadores vivan bien y puedan producir”. Lo logró con Aguirre. Y sólo para beneficiar a su círculo íntimo: Iris García, Federico Vite, Antonio Salinas, Giovanni de la Rosa, Edgar Pineda, entre otros.
Sólo a ellos se les publica. Sólo a ellos se les da becas. Cursos. Dimayuga ha cobrado diez mil pesos al mes por año. Igual Jeremías Marquines y Giovanni de la Rosa. Otros, aún sin vivir en Guerrero, han obtenido hasta trescientos sesenta mil pesos de programas guerrerenses. Y sólo por “crear”. Aunque lo que crean, debido a su insufrible subjetividad, en nada sirva ni ayude a Guerrero.
Iris García argumentó que ella no tiene la culpa de que el sistema sea tan corrupto (“estudió” teatro pero ha obtenido becas hasta de CONACyT ¡!) y ninguno puede negar que debido a los manejos de Citlali y de Dimayuga se han acomodado muy bien en ese sistema que dirigen el IGC y Aguirre a tono con su iniciador, el PRD, y su vocero: El Sur.
(Acomodarse es lo suyo: Frausto se inició como culturera en el PRD bajo la tutela de AMLO en 2006; y ahora es flamante funcionaria del gobierno priísta de Peña Nieto.)
En un Guerrero que sufre de miseria, analfabetismo, niños y mujeres maltratados debido a la tremenda ignorancia; éstos “creadores” ¿no podrían tener un poco de conciencia y solidarizarse con sus congéneres y utilizar su ingenio para bien –si es que alguno tienen- y tratar de sacar adelante a este estado del que han extraído tantos recursos? ¿O para ellos todo es “desmadre y alcohol”, buena vida y parrandas a costa del erario?
Pero no pueden tener conciencia. Si llegaran a protestar por las sucias prácticas de empresarios y políticos corruptos; si llegaran a levantar la voz por las mujeres maltratadas, por el desempleo, por el hambre y la prostitución infantiles, por la injusticia, entonces se quedarían sin las becas, sin los premios, sin los puestos públicos. Vivirían “en el error”.
Prefieren el confort de ser los “creadores” oficiales del perredismo; bastión “cultural” de esta sucia izquierda y parte de la corrupción que ahoga a todo el estado de Guerrero.
Para muchos guerrerenses que no participamos de esa idea de “creación” es importante dejar establecidas esas diferencias. Sobre todo cuando alguien nos reconoce escritores y hay que aclararle que uno no estudió ni ha escrito tanto para terminar siendo “creador” oficial de ningún gobierno. Creatividad sin nobleza es egoísmo. Mezquindad. Estupidez. Ése es uno de los problemas profesionales que ha detonado Citlali. Más tarde hablaré de otros cuya existencia indica que la Cultura oficial en Guerrero nació maldita.
Nos leemos en la crónica gustavomcastellanos@gmail.com
Invitación: En el marco del Festival Francés, tres de mis alumnos y yo realizaremos lectura de nuestra obra este sábado 20 a las 12:30 en el Club de Golf. Allá nos vemos.
Aviso: No tengo Face, Twitter, Linkedin ni nada parecido. Sólo e-mail; ahí los leo. Gracias.

No hay comentarios: