lunes, 16 de diciembre de 2013

Cierra temporada la Orquesta Filarmónica de Acapulco

Cierra la OFA su 15 temporada con un concierto navideño con 200 coristas

Óscar Ricardo Muñoz Cano
Con la participación de más de 200 coristas y la interpretación de melodías clásicas de Navidad, la Orquesta Filarmónica de Acapulco (OFA) cerró su temporada número 15 ante un teatro Juan Ruiz de Alarcón abarrotado de público que le aplaudió por varios minutos cada que tuvo oportunidad.
El programa, que contó además con sorpresas como el O fortuna de la obra Carmina Burana de Karl Orff y la presentación de dos jóvenes solistas, incluyó el Adeste fideles, canción de origen europeo y que es usada en algunos lugares del mundo como himno navideño.
Entre arpegios y glissados del arpa se presentó como primera interpretación el Vals de las flores, de El cascanueces de Piotr Ilich Chaikovski, tan solo para calentar el frío teatro a pesar del lleno y darle el paso tanto al Coro de Renacimiento, Coro Esperanza Azteca y el coro de la Universidad Autónoma de Guerrero para cantar en armonía el Gloria de Antonio Vivaldi, melodía de corte sacro.
Después de un nutrido aplauso de casi el millar de personas que llenó el teatro, los coros integrados interpretaron Ave Verum Corpus, otro himno también eclesiástico compuesto por Mozart, quien se basó en un poema antiguo.
De ritmo lento, cansino, pero bello, logró hipnotizar a la gente que no hizo más que aplaudir al término de la misma y aplaudir nuevamente con la siguiente melodía:?Christmas treasures, popurrí del agrado de todos, preparando el terreno para el resto del programa que en esta ocasión no tuvo un intermedio de descanso.
No obstante, el director de la OFA, Eduardo Álvarez Ortega, aprovechó algunos instantes para agradecer al público asistente su presencia, así como para mencionar que ya son 15 años de la Filarmónica, por lo que se dijo agradecido con todos los que hicieron posible que Acapulco tuviera una orquesta de este tamaño y que cuenta con gran reconocimiento nacional.
Blanca Navidad y Oh holly nigth fueron las siguientes canciones que contaron con la participación de los coros, que a estas alturas y una vez vencido el temor que pudieran haber tenido sus integrantes, hasta florituras imprimieron a sus cantos al tiempo que Álvarez Ortega solicitaba la colaboración del público para que al menos tararearan la melodía.
Carol of the bells, A rapsodhy on Chrismas Carol y Chrismas festival, contaron con el favor de la gente, siendo la última la más aplaudida pos ser la más reconocida.
Chrismas festival, escrita por el estadunidense Leroy Anderson apenas recién el siglo pasado, ha sido utilizada en un sinfín de películas relacionadas con la Navidad.
Finalmente, y en el momento culminante de la función, los más de 200 coristas al unísono entonaron el Adeste fideles; el Venite adoremus, venite adoremus / Venite adoremus Dominum, retumbó en el teatro.
Si para entonces el programa oficial estaba agotado, la noche se alargó con la presentación sorpresa de dos jóvenes solistas, uno interpretó el Toreador, de la ópera Carmen de Georges Bizet y el otro El coro de los gitanos, teniendo como cierre, entre solistas, coros y filarmónica el O Fortuna, de Carmina Burana embolsándose los aplausos de pie que se le ofrecieron y que se alargaron como si la noche no tuviera fin, como si con ello la espera de la próxima temporada no fuera tanta.
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Consulta en:
http://suracapulco.mx/archivos/123988

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