martes, 10 de diciembre de 2013

Sobre Centro Cultural Cristo Rey, en Acapulco

No cuentan con el aval de Conaculta los más de 20 millones para el Centro Cultural Cristo Rey

*Roberto Perea, director de Prensa del Consejo, comentó que la dependencia no tiene potestad para asignar tales recursos, pero podría retirarlos si el expediente tuviera problemas con los requisitos solicitados
Óscar Ricardo Muñoz Cano
El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) explicó que los más de 20 millones de pesos supuestamente erogados por la dependencia para el Centro Cultural Cristo Rey y que fueran anunciados el domingo por el arzobispo de Acapulco Carlos Garfias Merlos y el diputado federal Manuel Añorve Baños no fueron asignados directamente por el consejo, por lo que dijo no cuentan con su aval al desconocer los detalles de la asignación y no podría afirmar si la misma viola el principio de separación entre Iglesia y Estado estipulado en la Constitución del país en sus artículos 40 y 130.
Roberto Perea, director de Prensa del Conaculta, aseguró que directamente no se asignan ese tipo de recursos; “son recursos que desde la Cámara de Diputados, a la hora de elaborar el Presupuesto de Egresos de la Federación los etiquetan directamente los diputados para proyectos que ellos reciben”.
Y abundó en que “la Cámara de Diputados abre una convocatoria para proyectos de carácter cultural, hace una evaluación de los mismos, y a los que ellos consideran viables les etiquetan recursos y esos recursos los entrega a Conaculta pero no son proyectos que lleven el aval de Conaculta…”. Al respecto informó que “por el consejo sólo pasan para la integración del expediente correspondiente de acuerdo a los requerimientos que se tienen para con la Secretaría de Hacienda y si se cumplen con esos requisitos tenemos la obligación de entregarlos”.
Es más, refirió el funcionario, “esos recursos ni siquiera pasan por Conaculta, si el expediente cumple con los requisitos se expide un documento para que Hacienda deposite a quien corresponda los recursos”, no obstante mencionando que si bien Conaculta no tiene potestad para asignarlos podría retirarlos si el expediente tuviera problemas con los requisitos solicitados.
“Ya tuvimos un caso aquí en la Delegación Gustavo A. Madero”, del que dijo los recursos se pretendía utilizar para otra cosa, por lo que “se tuvo que rebotar el expediente”.
El Centro Cultural Cristo Rey
Luego de un recorrido por el lugar donde se anunció que se erigiría un auditorio y diversas aulas con un costo de más de 20 millones de pesos que saldrán del erario público, se pudo constatar que la obra negra se encuentra de los terrenos propiedad de la Arquidiócesis de Acapulco y que el consejo de la Fundación Cristo Rey, de la que dependerá el nuevo centro cultural, es encabezado por el arzobispo de Acapulco Carlos Garfias Merlos, violando con ello el principio de separación entre Iglesia y Estado señalado en la Constitución del país en sus artículos 40 y 130.
Asimismo está compuesto por los presbíteros Pérez Torres García García y Salvador Cisneros Preciado, el señor Vicente Andrés Sánchez, el señor Manuel Muñúzuri Victoria, la señora Rosalba de la Cruz Olvera, la señora Deny Radilla Soberanes.
Iker Estrada Díaz, colaborador de la fundación, explicó en una pequeña charla que la Fundación Cristo Rey tiene más de 10 años de existencia y que busca “jalar a aquellas personas y comunidades que quieran aprender un arte y sacarlos de la crisis en la que está viviendo el puerto de Acapulco”.
En ese sentido, cabe recordar que en una entrevista a principios de este año, el vicario de la parroquia de la nueva catedral, Salvador Humberto Cisneros Preciado, indicaba a El Sur que todos los tipos de artes serían bienvenidos, “siempre y cuando no ofendan a la sociedad”, situación que quedó demostrada cuando este reportero mostró al joven Estrada Díaz una imagen de la pintura ganadora de la pasada Bienal de Pintura Paul Gauguin (un Cristo siendo devorado), de la que dijo, habría que analizarla, o como cuando se le preguntó acerca del grafitti como arte, del que sugirió, “los podemos orientar (a los grafitteros) y acercarlos al taller de pintura…”.
Números, cifras, cuentas
El centro cultural será edificado con 27 millones de pesos, 20 millones etiquetados en el presupuesto federal de cultura y otros 7 etiquetados posteriormente, y se utilizarán para construir un auditorio con capacidad para mil personas, una aula para danza, uno para artes plásticas, dos para teatro y dos para música.
Tan sólo para hacer un ejercicio matemático, y luego de un sondeo, el monto de los recursos conseguidos recientemente para algunos de los trabajos del Faro Zapata, incluyendo los de reconstrucción puesto que el recinto resultó afectado por las pasadas lluvias, no sobrepasa el millón de pesos que fueron entregados, una parte por entidades privadas que quisieron colaborar y otra, la más, por el Programa Nacional de Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia del gobierno federal.
En él se han realizado entre 2011 y 2013 decenas de eventos y actividades que van desde talleres de grafitti hasta ceremonias de premios estatales de literatura.
Hablar de 27 millones de pesos es hablar de una veintena de centros de atención del mismo tipo.
Del mismo modo, el costo de la rehabilitación en su totalidad del Centro Cultural Domingo Soler tiene un costo aproximado de 5 millones de pesos; con lo entregado al próximo centro cultural, se podrían edificar varios teatros en la ciudad.
Media docena de ciclos de teatro, festivales y muestras se han realizado en sus instalaciones en los últimos dos años, avalan la idea.
Así también, la terminación de lo que una vez se llamó Centro Municipal de las Artes (ahora Centro Municipal de Artes y Oficios) que quedó detenida por falta de recursos, será debido solamente a la intervención del mismo programa del gobierno federal para la prevención de la violencia y tendrá un costo de no más de 5 millones y medio de pesos, por lo que no sería difícil contar con varios centros municipales de artes y oficios con los recursos para el nuevo auditorio.
Darle continuidad al programa estatal de Paralibros por varios años ya que los estímulos a los 10 operadores oscilan en los 5 mil pesos mensuales o completar los recursos para el programa del Programa de Estímulo a la Creación y al Desarrollo Artístico de Guerrero (PECDAG) por más de 20 años estarían dentro de lo posible en caso de contar con un presupuesto como el del nuevo centro de cultura.
Finalmente y si estas cifras no son suficientes, hay que saber que el presupuesto total de la ahora Secretaría de Cultura no ha rebasado los 25 millones de pesos anuales al tiempo que el de la Dirección Municipal de Cultura, que recién se duplicó, sólo llega a los 14 millones.
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