martes, 4 de febrero de 2014

Sobre Pinotepa Nacional

Relaciones carnales

Israel Galán Baños
 
Relaciones carnales son las que existen entre la Costa Chica de Guerrero y Oaxaca con Acapulco.
Guerrero se hizo estado en 1863. Fue parte de Puebla y Oaxaca, mientras la Vieja y Verde Antequera existía antes de la llegada de los españoles. Así lo testimonian Mitla y Monte Albán, declaradas por la Unesco Patrimonio de la Humanidad, al igual que la capital oaxaqueña. Un gobernador cayó por decir que Porfirio Díaz nació en Guerrero.
De Ometepec, bello nido, partió la incursión zapatista sobre Pinotepa Nacional en 1911, ordenada por el caudillo Enrique Añorve, con trágico final, pues mataron al ilustre pinotepense don Pedro Rodríguez, quien se opuso al saqueo de la Sultana de Costa Chica. Aquí incursionó con poca suerte Juan Andrew Almazán desde su cuartel en Acapulco.
Es tierra de mestizos “achilenados”, indígenas y negros. Gutierre Tibón incluye a los triquis, pero estos viven lejos. En Cuijla, hoy Cuajinicuilapa, Gonzalo Aguirre Beltrán hizo la primera investigación sobre los negros afromexicanos. Es una región homogénea en geografía, historia, cultura e identidad étnica; puede ser una entidad aparte, quizá un país, es en sí una nación. Ahí hay hasta un museo sobre los afromexicanos de la Costa Chica.
A Punta Maldonado, conocido como El Faro, llegaba el barco que comunicaba con Acapulco desde los 40. Desde ahí, Transportes Galán movía las mercancías a Pinotepa Nacional.
En el edificio frente al Sanborns de la Costera tenía su oficina el señor Hudson, un ganadero de Acapulco en los 50, y mi papá me llevaba cuando lo visitaba por negocios. Entrábamos por Barra Vieja, llena de palmares para la copra.
De Pinotepa era el legendario Chava Galeana, aquel empleado del hotel El Mirador, en La Quebrada, que recibió y paseó por Acapulco a mis padres en su luna de miel, allá por 1941. Lucho Chocolate es de Collantes y vendía ceviches en Caletilla en los 50. Aquí nació Idolina Baños, hija de doña Edelmira, la del mercado, que tenía un restaurante frente al hotel Sevillano, por la arena Coliseo, donde nos hospedábamos cuando llevábamos a reparar los camiones a la Dodge de Acapulco, al romperse las flechas y crucetas en la infame brecha, lo cual nos obligaba a llegar después de un recorrido de casi una semana. De Pinotepa es don Enrique Díaz Clavel, el cronista de Acapulco. Amado Ramírez, el malogrado corresponsal de Televisa, era de Tlacamama. Misael Habana de los Santos, director de Radio y Televisión de Guerrero, es de Huazolotitlán. Tomás Baños Baños (El Churi, quien fue delegado de Pesca), es pinotepense. Miguel Mayrén Domínguez, procurador fiscal guerrerense, tiene antecedentes en El Ciruelo.
Después de que el camión carguero de la Casa Alonso de Acapulco, de la Cervecería Moctezuma en Guerrero, recorría una brecha en mal estado y cruzaba en balsa los ríos, mi papá distribuía en Pinotepa las cervezas.
Estrechas relaciones evidentes con la familia Aguirre, pues el legendario doctor (Rafael) Aguirre vivió en Pinotepa, adonde iba su hermano Delfino para disfrutar de la chilena y la bohemia. De la familia Rivero de Pinotepa era la mamá del actual gobernador. Aquí vive su primo Pedro Cabrera Rivero (el famoso Pelluqui). El actual gobernador tiene muy presente el recuerdo de ella y seguro que próximamente le rendirá un digno homenaje en esta tierra. Igual sucede con otro personaje prominente, el diputado federal Manuel Añorve Baños, cuya madre era oriunda de aquí y aún visita al tío Beto Baños en Pinotepa.
De repente abren cinco Oxxos cuyo control corporativo está en Acapulco, a diferencia del almacén de Coppel recién inaugurado, cuya matriz está en Puebla, ambos en Pinotepa.
Otra muestra de esta cercanía son las grandes cantidades de tishindas (almejas en mixteco) de Corralero; queso, chorizo, tasajo y totopos, enviados desde Mancuernas hasta Acapulco, donde tienen gran demanda, como típicos productos de la gastronomía costeña.
Son suficientes estas evidencias para demostrar las relaciones carnales cuya influencia sobre Acapulco es innegable y que bien pudieran ubicarla como la capital de toda la zona de los costachiquenses. Finalmente, los acapulqueños son un mestizaje de todos estos genes costeños, llevan su marca indeleble y deben su razón de ser a la Costa Chica de Guerrero y Oaxaca.
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