lunes, 28 de abril de 2014

Homenaje a José Agustín, en Taxco

EN SU VISITA A TAXCO, DONDE FUE HOMENAJEADO EN LA II FERIA DEL LIBRO GUERRERENSE, EL ESCRITOR ORIUNDO DE ESTA ENTIDAD CRITICÓ QUE EL SISTEMA POLÍTICO MEXICANO SE ENCUENTRA EN DECADENCIA Y HABLÓ DE LITERATURA Y ROCK, ASÍ COMO DE ESTAR SATISFECHO CON LO QUE HA HECHO Y LOGRADO EN SU VIDA

Patético, lo que ocurre con gobiernos del PRI y el PAN

RAYMUNDO RUIZ AVILÉS
Taxco, 27 de abril.
Empecinado en continuar con la literatura a pesar del estado delicado de salud en que se encuentra, el escritor y ensayista guerrerense José Agustín, hizo un recordatorio de sus vivencias y confirmó que a sus 70 años de edad mantiene “el espíritu contracultural, juvenil” y es un rebelde con causa, por lo que criticó el sistema político mexicano que se encuentra en decadencia, y calificó como “algo patético” lo que sucede con los gobiernos emanados de PRI y PAN.
En uno de los balcones del hotel Misión en Taxco, dándole un toque a su cigarrillo, José Agustín, sonriente y a la vez pensativo, habló para La Jornada Guerrero, se dijo orgulloso de recibir el homenaje que hizo el gobierno del estado en la Segunda Feria del Libro Guerrerense en Taxco, porque “como dicen, nadie es profeta en su tierra”.
“Me siento muy bien, y después de años de no haberme pelado, de repente me llegaron homenajes, y felicitaciones y cosas así desde hace dos años”, recordó con una sonrisa franca.
PORTADA
Con una mirada sujeta a la arquitectura de la ciudad, Agustín, lento en su lenguaje, fue José Agustín dando los motivos a la pasión que tiene por la literatura y la música; el rock, el jazz y los jóvenes.
El homenajeado explicó que en este año se cumplen 50 de su ópera prima La tumba, y “me encuentro relativamente bien con mi trabajo, y mientras siga produciendo, espero que sigamos en armonía, pero la verdad, me han dado muchas satisfacciones, sobre todo el año pasado y el anterior”.
El creador de los libros De perfil y ¿Cuál es la onda?, manifestó su molestia por la inseguridad que se vive en la actualidad, “y me deja una sensación espantosa de amargura de lo que ocurre en México, y también me permite saber de qué soy un sobreviviente”.
El ganador del Premio Nacional de Literatura Juan Ruiz de Alarcón en las VI Jornadas Alarconianas en Taxco en 1993, habló su trilogía Tragicomedia mexicana en el clima político, social y económico, y planteó que lo ocurrido en la nación, es “una señal de que van a ocurrir cambios muy fuertes, pero como cada vez se posponen más, no se sabe”.
Mantuvo una pausa y expresó después de una larga sonrisa sardónica ante la imagen que hay del gobierno federal del PRI que no lee “y eso me parece patético, pues era algo de esperarse, ¿no?, está como los viejos vicios de la Revolución Mexicana que estaban asaltando a un tren, entonces un soldado dijo: mi general, el tren viene de morado y el general responde molesto, no sé si venga de verde o morado pero ustedes échenselo” y volvió a soltar una risotada el autor de Ciudades desiertas.
Dio un suspiro y cambió de aires para comentar que la literatura de Guerrero la “ve bastante bien, pero me falta ver mucho, últimamente he estado leyendo revistas literarias de por aquí y también me dio gusto conocer a Julián Herbert, un poeta; resultó estupendo novelista, nacido en Acapulco y radicado en Coahuila”.
–¿Qué otros autores conoces de Guerrero, especialmente jóvenes?
–Sí, ya estoy muy viejito, pero casi nadie, porque depende en buena medida de que alguien me recomiende cosas ¿no?, y en estos viajes aprovecho para surtir mis libreritos.
–Finalmente, dejó toda una escuela y una institución en Guerrero ¿cómo ve este legado?
–Qué le parece, y eso es una satisfacción inconmensurable, y se le da mucha satisfacción al trabajo.
José Agustín, quien se mostró sencillo y desenfadado, estuvo acompañado de su esposa Margarita Bermúdez, recordó que aún no ha terminado su último libro, La Locura de Dios, por los problemas de salud que enfrenta.
“Me he demorado mucho escribiéndola porque en realidad agarré un vuelo con ella sensacional”, comentó.
Se acomodó en la pesada silla de metal forjado y recibiendo el aire de la mañana, tocó la parte de la música y la literatura, así como los movimientos sociales de los últimos 50 años; manifestó que sigue siendo un contracultural, aunque rechazó ser el gurú de este movimiento “y para nada, ¡eh!; duermo muy tranquilo en mi casa”.
Aseguró que la contracultura es una forma de vida “y más cuando uno subraya que es una muestra de insatisfacción de muchos jóvenes, como una especie de radiografía de la realidad que es bastante triste”.
–¿Todavía tiene el espíritu de la contracultura y ser contracultural?
–Sí, como no, quizá, lo que mal se aprende, jajajaja, mejor digo, lo que bien se aprende jamás se olvida, jajajaja.
El creador del ensayo de La Contracultura en México dijo que el rock y la contracultura “están a todo dar”, aunque expresó que el rock tanto como un movimiento en México todavía no lo es, pero cada vez hay mejores muestras, como lo hizo Rockdrigo González hace 30 años.
El también alumno en el taller literario de Juan José Arreola y de Juan Rulfo, aceptó que el rock se ha prostituido en los últimos años “y muchos rocanroleros están con muchas ganas de que los empujaran por ese lado, ¿no?”, y cambió de giro para hablar de la literatura de la onda y culpó a la crítica de literatura Margo Glantz de “ocurrírsele esa cosa y entonces dice que soy el responsable por tener el libro ¿Cuál es la onda?”, soltó la carcajada y se preguntó: “entonces si hubiera tenido un libro que se llamara La Abuelita de la Pata entonces sería literatura de la Pata”.
–Hablando de responsabilidades ¿qué responsabilidad le deja a los jóvenes?
–Pues, no dejé nada, simplemente yo lo que hacía era escribir, me gustaba mucho y en 1966 había críticos que decían que en 1970 ya nadie iba a leer nada de lo que yo escribiera, porque yo escribía con un lenguaje absolutamente banal e intrascendente y mira aquí estoy, y en este año se cumplen 50 años de la publicación de mi primer libro, La tumba, y lo siguen leyendo, es decir, la juventud cumple 50 años de edad.
En cuanto al tema de la juventud dijo que sigue siendo joven y en las posibilidades “de que puedo, me identifico con ellos, porque soy un escritor joven desde los 16 años” y en el trabajo, los principios y el espíritu, dijo, “sigo siendo joven y también rebelde con causa”.
Lamentó el fallecimiento de Gabriel García Márquez, quien, dijo, apadrinó el bautismo de su hijo Andrés Ramírez.
Presumió ser uno de los pocos escritores que vive de sus regalías y recordó que fue a dar una conferencia a una preparatoria en Puebla; “al momento de que les firmaba libros a los muchachos, me fueron llevando hacia un foso y caí de tres metros de altura y ese golpe fue bastante grave, parándome la productividad como un año, pero seguimos escribiendo, porque si quieres ser escritor, escribe”.
Habló de los jipitecas y de los beatniks, que todavía existen; ahí están siguen vivos y viajan por varios puertos.
En el acto de homenaje por su trayectoria literaria en la Segunda Feria del Libro Guerrerense, José Agustín en dos ocasiones expresó: “Están locos”.
Dijo que antes de recibir el premio estuvo escuchando mucho rock y jazz, su pasión, lo mismo que la literatura.
.
Consulta en:

No hay comentarios: