sábado, 15 de agosto de 2015

Uno de cada cuatro hogares son dirigidos por mujeres en el estado, indica investigadora


Uno de cada cuatro hogares son dirigidos por mujeres en el estado, indica investigadora

*Son en total 16 mil 879 grupos familiares con jefaturas femeninas, destacándose los municipios de Tlacoapa, Acapulco y  Huitzuco

En Guerrero uno de cada cuatro hogares son dirigidos por mujeres, lo que representa un total de 16 mil 879, siendo los municipios de Tlacoapa, Acapulco y Huitzuco donde hay más jefaturas femeninas, así lo informó la investigadora de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Silvia Alemán Mundo.
Este jueves en la sala Ignacio Manuel Altamirano del edificio Centro de Palacio de Gobierno, se celebró la Quinta Mesa del Congreso para la Igualdad Sustantiva que impulsa la Secretaría de la Mujer, y en la que la doctora Silvia Alemán fue ponente con el tema Género y medio ambiente, así como Luz Patricia Ávila Caballero, catedrática de la Unidad de Ciencias Químicas Biológicas.
Durante su exposición, Alemán Mundo informó que la población económicamente activa en la entidad es del 49.2 por ciento, del cual el 72.2 por ciento son hombres y el resto mujeres, sin embargo no reveló cuánto significa en números este porcentaje.
Reveló que en la entidad existen 94 hombres por cada 100 mujeres, la mitad de la población es menor de 23 años, por cada 100 personas hay 67 en edad de dependencia, y Acapulco, Chilpancingo e Iguala son las ciudades más pobladas en todo el estado.
Entre las estadísticas informó que el 39.6 por ciento de las viviendas cuenta con agua entubada dentro del hogar, el 76.5 por ciento tienen drenaje y el 95.3 tiene electricidad.
Sobre el medio ambiente, indicó que la degradación afecta directamente a todos los sectores de la población, sin embargo dijo que las consecuencias son de mayor impacto entre los indígenas, las mujeres, niños y ancianos, por el grado de discriminación, desigualdad y marginación al que se enfrentan.
Aseguró que en 1950 comenzó la degradación ambiental en el país y bastaron 50 años para que este problema alcanzara tal grado de complicación que es uno de los principales factores para que los niveles de pobreza hayan incrementado en las últimas décadas.
“El efecto negativo del deterioro ambiental va a afectar de manera preponderante a los grupos sociales con menor poder, entonces aquí vemos una correlación entre efectos ambientales negativos y grupos con poco poder (indígenas, mujeres, niños y adultos mayores)”.
Comentó que las mujeres representan a la mitad de la población en el mundo, pero trabajan las dos terceras partes de las horas laborales mundiales, reciben un décimo de los ingresos, poseen el 1 por ciento de las propiedades en el mundo, en tanto que las mujeres rurales de los países en desarrollo producen por lo menos el 50 por ciento de la producción alimenticia.
“Además de estas inequidades y discriminaciones las mujeres son receptoras de abundantes y diferentes formas de agresiones de violencia tanto físicas como sicológicas”, lamentó.
En su oportunidad, Patricia Ávila recordó que en 1997 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos a través del derecho de la población a vivir en un medio ambiente sano, planteó la participación de las mujeres en la ordenación del medio ambiente, y por mandatos internacionales México se vio obligado a obedecer acuerdos establecidos.
“Ellas se encuentran en la primera línea de la lucha por el futuro de la tierra, en los países en desarrollo las mujeres son totalmente responsables de cultivar alimentos para su familia, y son las primeras afectadas por la erosión del suelo y deforestación, las mujeres pobres invierten más tiempo en obtener combustible y agua”.
Aseguró también que el agua sucia causa enfermedades que matan más de 3 millones de personas por año, en su mayoría niños, mientras que las mujeres son las más vulnerables a la contaminación porque almacenan mayor cantidad de veneno de los fertilizantes y lo heredan a sus hijos durante el embarazo.
Tras las ponencias se concluyó que se debe garantizar la seguridad alimentaria y emprender acciones afirmativas que ayuden a revertir el daño ambiental, se requiere mayor conocimiento de la situación de hombres y mujeres y su relación con el medio ambiente.
FUENTE: EL SUR, PERIÓDICO DE GUERRERO.

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